En el universo de la joyería artesanal, pocas creadoras logran encapsular la esencia de un territorio como Eliana Palomo. Sus colecciones ÁLMICA y NUUP, nacidas bajo el cielo yucateco, no son simples accesorios: son relatos tallados en metal, piedra y simbolismo.
ÁLMICA, la colección veraniega de su marca Agua de Rosas, es un viaje sensorial al mar. Inspirada en la serenidad de las aguas y la danza de la luz sobre su superficie, cada pieza evoca la majestuosidad de las aves que surcan las ciénagas al atardecer. Conchas que parecen rescatadas del fondo del Caribe, texturas que imitan el movimiento de las olas y piedras semipreciosas que atrapan el brillo del sol: estas joyas son, en palabras de la diseñadora, «tesoros que guardan la memoria de los momentos más hermosos de la naturaleza». No son adornos, sino recuerdos portables de la armonía entre tierra y mar.
Mientras ÁLMICA habla de la naturaleza en su estado más puro, NUUP («conexión» en maya) teje mitos y espiritualidad. Esta colección rinde tributo a la leyenda del Maquech, el escarabajo sagrado que, según la tradición yucateca, fue el amado de una princesa maya convertido en joya viviente.
Anillos con filigranas que recrean los trazos de los códices ancestrales, collares donde el ámbar y la plata se entrelazan como un abrazo eterno: cada diseño es un puente entre lo terrenal y lo divino. Las piezas exploran la conexión vital entre el alma y la tierra, recordándonos que, en Yucatán, hasta las joyas tienen alma.
Eliana, formada en el CEDIM de Monterrey y radicada en Yucatán, trabaja codo a codo con maestros artesanos. Su proceso creativo,una mezcla de curiosidad y rigor, incluye técnicas como la filigrana y el tallado de piedras, siempre respetando la herencia local. «El diseño es un diálogo entre mis manos y las de quienes preservan oficios centenarios», confiesa.
Ambas colecciones, aunque distintas en inspiración, comparten un mismo ADN: la convicción de que una joya es una extensión de quien la porta. ÁLMICA lleva el murmullo del Caribe; NUUP, el latido de las leyendas mayas. Juntas, son un recordatorio de que en México, la belleza no se crea: se descubre, se honra y se transmuta en arte.
Conoce estas colecciones:
Instagram: @aguaderosasmx
CuraduríaTip: Usar una pieza de Eliana es llevar contigo un fragmento de Yucatán: su mar, sus mitos y las manos que los transforman en eternidad.